La raza de vaca Serrana Soriana
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Desde la antigüedad, las diferentes comunidades humanas que han poblado la Península Ibérica se encargaron de inmortalizar su día a día. Gracias a ello, nos han llegado numerosas imágenes de los animales salvajes que vivieron en los diferentes periodos históricos. Gracias a las pinturas prehistóricas conocemos la variada fauna de la antigüedad, muchos de aquellas especies ya han desaparecido de la Península Ibérica como son el bisonte europeo y el caballo de Prewalsky, aunque afortunadamente todavía se conservan representantes salvajes de estas especies en otros lugares de Europa y Asia.


Detalle de un Uro inmortalizado en las pinturas rupestres de la Cueva del Pudial (Ladruñan, Sistema Ibérico Aragonés)


Sin embargo, especies como el Uro o "Auroch" muy frecuentes en las pinturas del arte rupestre levantino desaparecieron definitivamente. Los últimos Uros fueron cazados durante el siglo XVI en los bosques de Polonia. El Uro a pesar de extinguirse dejó un gran legado a la humanidad ya que de él derivan todas las razas de bovinos domésticos del viejo mundo. La población de uros ibérica, habituada a desenvolverse en unos hábitat típicamente mediterráneo, dieron origen a las razas bovinas más resistentes del viejo mundo. De ella procede un tronco bovino muy genuino entre el resto de razas europeas que se denomina TRONCO NEGRO-IBÉRICO.



A esta familia bovina se le denomina NEGRA-IBÉRICA por su tonalidad negra y por encontrar en la península ibérica su área más extensa de distribución, aunque algunos autores la han denominado del Mediterráneo Occidental. Ya que fuera de la península ibérica existen otras razas bovinas que también pertenecen a esta familia como la Raza de La Camarga, Raza de las Alberas, la raza Mallorquina, etc.


El culto taurino escenificado en las cerámicas de Numancia sigue latente en la provincia de Soria, adoptando formas folclóricas que no pueden ocultar sus raíces ancestrales. Las manifestaciones taurinas más importantes son las propias fiestas de San Juan de la capital soriana en torno al solsticio de verano, los desaparecidos Toros de Santa Teresa de Judes, la Barrosa de Abejar y el Toro Jubilo de Medinaceli.

En Sicilia, Cerdeña y norte de Africa se distribuyen otras razas bovinas que también se entroncan con estos bovinos primitivos. El tronco Negro-Iberico se extendió con gran éxito por todo el interior peninsular de clima mediterráneo, salvo una porción en el suroeste dominada por bovinos rojos pertenecientes a otra familia bovina.


El tronco Negro-Ibérico ocupó en el pasado las depresiones del valle del Ebro, Duero y Nacimiento del Tajo. Penetrando por la Mancha hasta Andalucía. Desde el Prepirineo Aragonés y Catalán se adentraba en el interior del reino de Valencia. El éxito de esto bovinos se debió en parte a su tremendisima rusticidad que en palabras de Sierra define como "bovinos negros, tremendamente rústicos, serranos o mesetarios, y que se extienden por todas las zonas altas del interior de nuestro país". Estas características unidas a su capacidad dinamógena propiciaron el nacimiento de una actividad comercial fundamentada en los bueyes: La Carreteria. Que dio origen a la Real Noseque de Carreteros. La Trashumancia bovina también influyó en la extensión de esta familia bovina.


Vacas del Tronco negro Ibérico en la comarca de los Monegros (Mercado de Grañen, Huesca)


El apogeo y extensión de esta raza coinciden en gran medida con el apogeo de los reinos Castellanos y Aragoneses durante la reconquista. En su afán expansionista estos bovinos rústicos fueron ideales y muy propios para labrar nuevas extensiones hasta aquellos momentos ocupadas por extenso bosques de robles, encinas y sabinares. Durante el siglo XVII el ganado negro se extendía por la mayoría de ferias de su basta área de distribución.



Aunque es en el siglo XVIII, cuando lentamente se puede apreciar un lento proceso de sustitución de estos bovinos negros en las tareas de labranza, penetrando poco a poco en el campo aragonés y castellano un nuevo animal. Las mulas eran menos fuertes pero más veloces y consumían menos alimentos. Esta gran familia bovina hasta esta fecha fue conocida como Vaca Española, aunque poco a poco fue retrocediendo de las zonas más fértiles de la depresión del Ebro en el interior de Cataluña y de Aragón. Poco a poco los bovinos retroceden de estas áreas y durante el siglo XIX tan sólo se encuentran de manera generalizada en las provincias de Castilla y en las comarcas montañosas del Bajo Aragón e Interior de la Comunidad Valenciana. Es durante periodo en que empiezan a generalizarse los nombres de Raza Castellana y Raza Serrana.



En Castilla, la lenta desaparición de estos bovinos fue más tardía. Poco a poco su antigua área de extensión se reduce cediendo protagonismo en favor de las mulas. Ahora los bovinos negros tan solo pueden encontrarse en las zonas boscosas donde se hace necesario este motor de fuerza para las tareas de aprovechamiento forestal y en las zonas mas frías y montañosas del interior peninsular. Los bueyes sin embargo siguen acudiendo a la mayoría de ferias regionales.



Durante el siglo XIX se generaliza en estos lugares el oficio de tratante muletero y ya sólo son frecuentes estos bovinos en las áreas montañosas de Castilla, Aragón y el Interior Valenciano. Tras la continua disolución de su área de distribución aparecen nuevas formas de referirse a estos bovinos: Avileña, Serrana Ibérica, Serrana Soriana, Serrana Pinariega, Serrana del Maestrato, etc... Las yuntas de labranza habían perdido importancia frente a las mulas pero hasta la década de los años 60 fue habitual su uso en zonas próximas a explotaciones forestales. En torno a las antiguas ferias ganaderas también fue habitual. Otra actividad como el transporte de mercancías también vería muy disminuida su importancia con la aparición del transporte rodado de combustión.


En 1933 se inicia el libro Genealógico de la Raza Avileña, sin embargo esta denominación dejaba fuera de juego a las demás poblaciones de vacas serranas negras que poblaban el resto de comarcas montañosas de su antigua área de distribución. En 1980 es necesario modificar la denominación de "Raza Avileña" por la de "Avileña-Negra Ibérica". A pesar de estos esfuerzos por unificar bajo una única denominación a todas las poblaciones de ganado Serranas Negras, poco a poco van definiendose una serie de poblaciones locales muy distantes de la provincia de Ávila. En la provincia de Orense se crea la Asociación de Criadores de Raza Bovina Caldelana, en Andalucía occidental se defina la Raza Negra Andaluza. En Zamora se crea en 1982 la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Vacuno Selecto de raza Sayagüesa. En 1987, Sierra Alfranca alertaba del peligro que representaba la desaparición de los últimos ejemplares Serranos Negros de la provincia de Teruel:

"La raza Serrana Negra incluida legalmente en este extraño cajón de sastre denominado Avileña Negra Ibérica. Nuestra primera puntualización sería que, aún admitiendo la denominación genérica ya citada, se debería reconocer al menos la existencia de diversas variedades en su interior que desde siempre se consideraron razas diferentes"."Un ejemplo que nos afecta más directamente es el de la Serrana Negra ubicada en Teruel que con sus 90 ejemplares, tiene lógicamente dificultades de recuperación, especialmente por escasez de sementales, problemática muy generalizada en otras razas y especies, ya que no se han puesto a punto de manera general reservorios genéticos mediante crioconservación".

Finalmente, el 21 de Marzo de 2000 de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Comunidad Autónoma de Castilla y León (B.O.C y L., nº 65, de 2 de abril), crea el libro genealógico y de comprobación de rendimientos de la raza bovina Serrana Negra y aprueba su funcionamiento en el ámbito territorial de la misma.

Se entiende por Serrana Soriana, la variedad de Vaca Serrana Negra que desde la antigüedad pobló la provincia de Soria.

Los textos clásicos romanos hacen mención a los bovinos del interior peninsular. Su presencia durante la edad media está ampliamente documentada a lo largo y ancho de toda la provincia.
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